Josefina Plá fue poeta, narradora, dramaturga, ceramista, crítica de arte, periodista e investigadora cultural. Su obra ayudó a modernizar la literatura y las artes visuales del Paraguay.

Quién fue Josefina Plá
Josefina Plá nació en la Isla de Lobos, en Canarias, España, el 9 de noviembre de 1903, y murió en Asunción el 11 de enero de 1999. Aunque no nació en Paraguay, su vida y su obra quedaron profundamente unidas al país. Llegó a Asunción en 1926 junto a su esposo, el artista paraguayo Julián de la Herrería, y desde entonces se convirtió en una figura clave de la cultura paraguaya.
Llamarla “artista total” no es una exageración vacía. Josefina Plá escribió poesía, cuentos, teatro, ensayos, crítica literaria y crítica de arte. También investigó la historia cultural paraguaya, trabajó en cerámica, participó activamente en el periodismo y formó parte de los debates intelectuales más importantes del siglo XX en Paraguay.
Su figura es difícil de encasillar porque se movió entre disciplinas con naturalidad. En un país donde muchas veces la cultura se desarrolló con pocos recursos institucionales, Plá cumplió varios roles al mismo tiempo: creadora, crítica, maestra, investigadora, gestora y puente entre generaciones.
Su obra no solo importa por su cantidad, sino por su influencia. Josefina Plá ayudó a renovar la literatura paraguaya, impulsó una mirada moderna sobre las artes visuales y dejó estudios fundamentales sobre temas como el teatro, la cerámica, la mujer, el ñandutí y la historia cultural del Paraguay.

De Canarias al Paraguay
La infancia de Josefina Plá estuvo marcada por el mar, los viajes y los faros. Su padre era farero, por lo que la familia vivió en distintos lugares. Ese origen insular y móvil aparece muchas veces como una clave para entender su sensibilidad: una mirada formada entre el aislamiento, la observación y el desplazamiento.
En 1924 conoció al artista paraguayo Andrés Campos Cervera, más conocido como Julián de la Herrería. Se casaron y llegaron al Paraguay en 1926. Ese viaje cambió definitivamente su vida. Plá encontró en Paraguay no solo un lugar de residencia, sino un territorio de trabajo, creación y pensamiento.
Su integración al ambiente cultural paraguayo fue intensa. No se limitó a observar desde afuera. Estudió, escribió, investigó, enseñó, polemizó y produjo. Con el tiempo, se convirtió en una de las voces más influyentes del país.
El Paraguay que encontró era un país atravesado por fuertes tensiones políticas y sociales, con una escena cultural en formación y con muchas áreas todavía poco estudiadas. Josefina Plá ayudó a construir herramientas para pensar ese campo cultural. Escribió sobre autores, artistas, tradiciones populares, artesanías, teatro y procesos históricos.
Esa condición de extranjera integrada al Paraguay le permitió mirar con una doble perspectiva: desde el compromiso profundo con el país, pero también con cierta distancia crítica. Esa combinación fue una de sus mayores fuerzas.
Una escritora de muchos géneros
Josefina Plá fue una de las grandes figuras de la literatura paraguaya del siglo XX. Su escritura abarcó distintos géneros, y en todos dejó una marca importante.
Como poeta, desarrolló una voz intensa, reflexiva y moderna. Su poesía se alejó de los moldes más ornamentales y buscó una expresión más depurada, más directa y más existencial. En sus poemas aparecen temas como el tiempo, la soledad, la muerte, el amor, la condición humana y la conciencia de la pérdida.
Como narradora, escribió cuentos que exploraron conflictos sociales, familiares y psicológicos. Su mirada sobre la mujer fue especialmente significativa. En una sociedad conservadora, Plá abordó experiencias femeninas con una lucidez poco frecuente para su época. No trató a sus personajes femeninos como figuras decorativas, sino como sujetos atravesados por deseos, frustraciones, límites sociales y contradicciones.
También escribió teatro. Su trabajo dramatúrgico forma parte de un proceso mayor de modernización de la escena paraguaya. Plá entendía el teatro no solo como entretenimiento, sino como espacio de pensamiento, lenguaje y conflicto humano.
Además, fue ensayista y crítica. Ese costado es central para comprender su importancia. Josefina Plá no solo creó obras: también ayudó a ordenar, interpretar y valorar la producción cultural paraguaya. Muchas generaciones encontraron en sus textos una puerta de entrada para entender la literatura y el arte del país.
Josefina Plá y las artes visuales
La figura de Josefina Plá también es inseparable de las artes visuales. Junto a Julián de la Herrería, desarrolló un trabajo importante en cerámica. Esta dimensión de su obra muchas veces queda opacada por su producción literaria, pero es fundamental para entenderla como artista integral.
La cerámica le permitió trabajar con materiales, formas, símbolos y técnicas vinculadas tanto a la tradición como a la modernidad. Su obra en este campo dialogó con elementos de la cultura paraguaya y con búsquedas artísticas de su tiempo.
Plá también fue crítica de arte. Escribió sobre artistas, exposiciones, movimientos y procesos culturales. En ese rol, ayudó a consolidar una mirada más profesional sobre las artes visuales en Paraguay. No se limitó a comentar obras de manera superficial: propuso criterios, contextos y lecturas.
Su trabajo fue especialmente importante porque acompañó momentos de transformación del arte paraguayo. A lo largo del siglo XX, las artes visuales del país fueron atravesando cambios en sus lenguajes, temas y modos de circulación. Josefina Plá fue una observadora activa de esos procesos.
Esa relación entre escritura y arte visual permite entender por qué su figura es tan singular. Plá podía escribir un poema, analizar una obra, investigar una tradición popular o producir una pieza cerámica. En todos los casos, su preocupación era similar: comprender cómo una cultura se expresa, se transforma y se reconoce a sí misma.
Su mirada sobre la mujer y la sociedad
Uno de los aspectos más actuales de Josefina Plá es su mirada sobre la condición de la mujer. En varios de sus textos aparece una crítica a los mandatos sociales, a los roles rígidos y a las formas de silenciamiento que afectaban a las mujeres.
Su literatura no siempre lo hace desde el discurso explícito o panfletario. Muchas veces lo trabaja a través de situaciones, personajes y climas. Sus cuentos muestran mujeres atrapadas en estructuras familiares, sociales o afectivas que limitan su libertad. También muestran formas de resistencia, lucidez y conciencia.
En ese sentido, Plá fue una autora adelantada a muchas discusiones que hoy son más visibles. Escribió desde un Paraguay donde la vida pública, la producción intelectual y el reconocimiento artístico estaban fuertemente dominados por varones. Su presencia ya era, en sí misma, una intervención.
Pero además de ocupar espacios, produjo pensamiento. No fue solo “una mujer destacada” dentro de un campo masculino. Fue una autora que modificó ese campo, que discutió sus criterios y que aportó una mirada crítica sobre la cultura.
Por eso su obra sigue siendo leída desde nuevas preguntas. Hoy Josefina Plá interesa no solo como figura histórica, sino como una autora que permite pensar género, modernidad, identidad, arte y poder en Paraguay.
Investigadora de la cultura paraguaya
Además de su obra creativa, Josefina Plá dejó una enorme contribución como investigadora cultural. Estudió expresiones populares, tradiciones artesanales, teatro, literatura e historia social del Paraguay.
Uno de sus campos de interés fue el ñandutí. Plá lo estudió no como una simple artesanía decorativa, sino como una expresión cultural con historia, técnica, sensibilidad y valor simbólico. Su mirada ayudó a dar mayor densidad crítica a manifestaciones que muchas veces habían sido tratadas como menores o puramente folklóricas.
También investigó la cerámica, el arte colonial, la literatura paraguaya y el teatro nacional. En todos esos campos, su aporte fue doble: recopiló información y propuso interpretaciones. Esa combinación es clave, porque no se limitó a conservar datos. Buscó entender qué decían esas expresiones sobre la sociedad paraguaya.
Su trabajo como investigadora fue especialmente valioso en un contexto donde muchas áreas de la cultura paraguaya todavía carecían de estudios sistemáticos. Plá ayudó a construir una memoria cultural. Su escritura permitió que artistas, obras, técnicas y procesos no quedaran dispersos o invisibles.
Por eso su legado no pertenece solo a la literatura. También forma parte de la historia del arte, la crítica cultural, los estudios de género, el teatro y la investigación patrimonial del Paraguay.
Maestra, crítica y puente entre generaciones
Josefina Plá fue también una figura formadora. Su casa, sus textos, sus clases, sus críticas y sus conversaciones influyeron en varias generaciones de escritores y artistas paraguayos.
Su autoridad no venía únicamente de su obra publicada. Venía también de su capacidad para leer el campo cultural, señalar problemas, exigir calidad y abrir caminos. En una escena cultural pequeña, donde muchas veces faltaban instituciones fuertes, figuras como Plá cumplían un papel decisivo.
Fue puente entre generaciones porque conectó distintas etapas de la cultura paraguaya. Conoció y estudió tradiciones anteriores, participó en movimientos de renovación y dialogó con artistas más jóvenes. Esa posición le permitió tener una mirada amplia, no encerrada en una sola época ni en una sola estética.
También fue una crítica exigente. Su escritura sobre arte y literatura no buscaba simplemente celebrar. Evaluaba, contextualizaba y discutía. Esa actitud fue importante para profesionalizar la conversación cultural en Paraguay.
En muchos sentidos, Josefina Plá ayudó a instalar una idea moderna de cultura: una cultura que se estudia, se debate, se crea, se documenta y se cuestiona.
Por qué Josefina Plá sigue siendo importante
Josefina Plá sigue siendo importante porque su obra permite entender el Paraguay desde muchas entradas. A través de ella se puede llegar a la literatura, al teatro, a la cerámica, al ñandutí, a la crítica de arte, a la historia cultural y a la situación de la mujer.
Su figura también obliga a revisar qué entendemos por pertenencia. Plá nació en España, pero su obra es inseparable del Paraguay. Su caso muestra que la identidad cultural no depende solo del lugar de nacimiento, sino también del trabajo, la elección, el compromiso y la huella que una persona deja en una comunidad.
Leerla hoy es encontrarse con una autora lúcida, moderna y exigente. Una creadora que no se conformó con ocupar un solo espacio y que entendió la cultura como un territorio amplio, atravesado por lenguajes diversos.
En la historia cultural paraguaya, Josefina Plá ocupa un lugar singular: no solo produjo obra, también ayudó a construir el marco desde el cual esa obra y muchas otras podían ser pensadas. Fue artista, escritora, crítica, investigadora y maestra. Por eso la idea de “artista total” le queda especialmente justa.

